
La estética que ofrece una casa, su presentación o simplemente su belleza es un factor determinante en el bienestar de sus ocupantes. Entre los muchos lugares clave que no se deben descuidar para mantener el brillo de su hogar, el jardín ocupa un lugar preponderante. Debe ser rediseñado para ser agradable a la vista. Ciertamente, la cortadora de césped es una herramienta que ayuda en este sentido, pero reconozca que no permite hacer todo. ¡Así es! Bajo los bancos, alrededor de los árboles, en los alrededores de la piscina y en otros lugares similares, existe otro aparato competente para despejar estos sectores inaccesibles para la cortadora: el desbrozador (rotofil).
Con las diversas variedades de este gadget disponibles en el mercado, a veces la elección es difícil. Por eso le proponemos esta guía que le indica cómo elegir el desbrozador adecuado para su jardín.
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Elegir según el tipo de aparato
A priori, encontramos en el mercado dos grandes categorías de desbrozadores. Se trata de los desbrozadores térmicos y de los desbrozadores eléctricos. Esta segunda categoría se subdivide en dos subgrupos, a saber, los desbrozadores eléctricos con cable y los desbrozadores eléctricos a batería. Cada uno de estos aparatos presenta ventajas, pero también limitaciones que hay que conocer para hacer una elección óptima.
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El aparato térmico funciona a gasolina. Está dotado de una muy buena potencia que le permite tratar grandes superficies. El desbrozador HCBT30 es el ejemplo palpable de un rotofil de tipo térmico. Con este producto de Hyundai, usted se beneficia de una gran longitud de corte que favorece la rapidez de los trabajos, de un mango desmontable, de un acelerador en el mango, etc. Sin embargo, respetando típicamente las características de las máquinas térmicas, presenta como principal inconveniente el nivel de ruido, que es relativamente alto.
El desbrozador a batería es apreciado por sus usuarios, ya que es ligero, práctico y fácil de manejar. Según el tamaño de su jardín y el tiempo que dedique a sus trabajos, este aparato existe en dos potencias (18 V y 36 V). Así que haga su elección en consecuencia. La otra ventaja que presenta es su autonomía. Funciona sin alargador, a diferencia de su homólogo, el desbrozador con cable. Este último tiene la ventaja de estar disponible en varias potencias (300 W a 1200 W). Así, podrá elegir el que le convenga según la magnitud de los trabajos a realizar. El único inconveniente de esta máquina es el riesgo de cortar el cable que la acompaña por descuido. Ahora está advertido, así que haga su elección según sus prioridades.
Otros criterios a verificar para una elección óptima
En primer lugar, hacemos hincapié en la potencia. Cualquiera que sea el tipo de aparato, prefiera una potencia inferior o igual a 300 W para simples acabados. Pero, si la densidad de hierbas en su jardín es alta, se recomienda elegir en el rango de 400 a 700 W. En cuanto a la maleza, apunte al intervalo de 800 a 1000 W.

Además de la potencia, no descuide otros puntos esenciales como el peso, la ergonomía del aparato y, sobre todo, los accesorios que lo acompañan así como las funciones integradas. Además, preste atención a los precios. Muchos buscan productos baratos. Tenga en cuenta que el precio a menudo depende de cuánto tiempo será efectivo.